• sanjosedemonterrico

PROYECTO CULTURA FINANCIERA Y DEL AHORRO




Nuestros alumnos serán en poco tiempo usuarios de los múltiples y complejos servicios financieros que ofrece nuestro sistema en la actualidad y, con el fin de que puedan cumplir ese rol de manera responsable, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recomienda implementar programas que desarrollen conceptos, habilidades y actitudes relacionadas con la educación financiera. Esta es definida por la OCDE como “el proceso por el cual los inversores y consumidores financieros mejoran su comprensión de los productos, conceptos y riesgos financieros y, a través de la información, la enseñanza y el asesoramiento objetivo, se desarrollan las habilidades y confianza precisas para adquirir mayor conciencia de los riesgos y oportunidades financieras, tomar decisiones informadas, saber acudir a pedir ayuda y emprender cualquier acción eficaz para mejorar el bienestar financiero”.


Hacer frente a los desafíos que plantea el sistema económico, financiero y bursátil convierte en imprescindible brindar a nuestros estudiante una Educación Financiera y del Ahorro que les otorgue las herramientas necesarias (conocimientos, competencias, actitudes y aptitudes) para en un futuro desenvolverse satisfactoriamente, gestionar eficientemente sus ahorros, gastos, ingresos e inversiones así como tomar decisiones financieras adecuadas, ya que éstas afectarán todos los aspectos de su vida cotidiana, por ejemplo, al realizar alguna compra determinada, destinar el ahorro para cumplir una meta, organizar los gastos mensuales priorizando las necesidades, entre otros.

Asimismo, teniendo en cuenta que los adolescentes de hoy; viven en un mundo más consumista, influenciado por la publicidad donde no advierten sobre el valor del dinero ni del esfuerzo que se tiene que desplegar para conseguirlo; es fundamental que esta Educación Financiera fomente la formación de valores relacionados con el correcto uso del dinero; valores relacionados con el “saber ser o saber valorar”; ser honesto (por ejemplo en el manejo adecuado de su dinero y el de otras personas, o ganar dinero legalmente), responsable (pagar los impuestos, los servicios), cumplidor (devolver el dinero prestado en el plazo establecido) y solidario (dar ayuda a las personas más necesitadas, aportar cuando surjan catástrofes como terremotos, huaycos, heladas, entre otros).