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El poder del amor

Más allá de la genética


beso a mamá

El apego es un vínculo afectivo que se da entre el niño y sus padres. Por ello es bidireccional y asimétrico.


Cuando nos vinculamos de forma correcta con nuestros hijos, desarrollamos un apego seguro que nos permite amarlos bien, tener una relación íntima y cercana con ellos favoreciendo su autonomía, seguridad, confianza personal y autoestima.


Ustedes son los mejores padres y las mejores madres que sus hijos pueden tener: no hay otros. Por esta razón tienen el reto de vivir una paternidad y maternidad consciente que se traduce en el compromiso honesto de reflexionar sobre cómo están ejerciendo su vocación de papá y mamá potenciando lo bueno que hacen y cambiando aquellas acciones que no ayudan.


¡Ánimo en la aventura de educar hijos buenos y felices!


Familia Abrazo

A continuación, les presentamos algunas ideas que les pueden servir para reflexionar y poner en marcha, hoy, con sus pequeños:


1.- Ofrecerles contextos de seguridad y protección: La característica que mejor nos define como especie al momento de nacer es la inmadurez. Los seres humanos somos los mamíferos que nacemos más inmaduros y los que más tiempo necesitamos para valernos por nosotros mismos. Por esa razón, resulta imprescindible que, ante la inmadurez del recién nacido, haya, al menos, una persona que se encargue de darle protección, seguridad y cariño. Este es el primer pilar si queremos fomentar un apego seguro en nuestros hijos.


Para reflexionar y responder:

¿De qué manera concreta estoy brindando seguridad y protección a mi hijo?


2.- Mostrarnos disponibles y accesibles: La disponibilidad hace referencia a la cantidad de tiempo y la accesibilidad se centra en la calidad de ese tiempo. Nuestra presencia es fundamental para nuestros hijos. Pasar gran cantidad de tiempo con nuestros hijos es una condición necesaria, aunque no suficiente para que podamos cubrir sus necesidades emocionales. Una vez que estamos disponibles, dar el paso para convertir ese tiempo en un espacio y un entorno de calidad implicaría estar accesible. Se trata de estar atento a lo que realmente necesita tu hijo. En ocasiones necesita cariño, otras veces que confiemos en ellos y hay momentos en que ponerles límites es una urgencia. Poner el celular en “modo avión” para todo aquello que no sea nuestro hijo es una manera de mostrarnos accesibles.


Para reflexionar y responder:

¿Qué puedo hacer para mejorar mi disponibilidad y accesibilidad para con mi familia?


3.- Establecer límites claros: Nuestros hijos necesitan normas, necesitan saber hasta dónde pueden llegar y cuál es su perímetro de seguridad. Cuando decimos “no” a nuestros hijos y les damos una explicación coherente y sensible, les estamos diciendo implícitamente “no te dejo hacer esto o aquello porque te quiero”.


Para reflexionar y responder:

¿Qué límites existen en mi familia? ¿Son muchos, pocos o inexistentes?


4.- Favorecer la autonomía: A las pocas semanas de haber nacido, el ser humano ya muestra una emoción básica que le conduce hacia el aprendizaje: la curiosidad. Tan importante para el pequeño es sentirse protegido y querido como fomentar su autonomía permitiéndole que explore y haga por sí mismo muchas cosas, pues de esta manera va aprendiendo de sus aciertos y de sus errores.


Para reflexionar y responder:

¿De qué manera concreta estoy desarrollando la autonomía en mis hijos?


Niños escuela

5.- Favorecer la capacidad reflexiva de nuestros hijos: Es importante que ayudemos a nuestros hijos a aprender a pensar sobre lo que sienten, lo que piensan, cómo se comportan, su evolución, sus progresos.


Para reflexionar y responder:

¿De qué manera puedo favorecer la capacidad reflexiva de mis hijos?


padre e hijo unidos

6.- Sintonizar emocionalmente con nuestros hijos: Debemos identificar bien y de forma precisa lo que nuestros hijos necesitan o la emoción que están experimentando, dejando de lado nuestros miedos, expectativas y deseos para empatizar con lo que realmente necesitan. La empatía es una herramienta muy útil en estas situaciones. Si queremos hijos empáticos, debemos mostrarnos empáticos y sensibles con ellos. Nuestros hijos no podrán ser empáticos si no los hemos mirado, apoyado y amado incondicionalmente cuando eran pequeños.


Para reflexionar y responder:

¿Respondo con empatía y sensibilidad ante las necesidades de mis hijos?


amor de madre feliz

7.- Actuar de manera responsiva: Una vez que hemos sintonizado con las emociones de nuestros hijos, ya estamos en disposición de entenderles y ayudarles a recuperar la calma poco a poco. Una vez identificada la emoción en cuestión, ya podemos ser responsivos, es decir, podemos dar respuesta a lo que nuestro niño realmente necesita en su justa medida.


Para reflexionar y responder:

¿Soy responsivo con mis hijos? ¿De qué manera?


8.-Gestionar adecuadamente nuestras propias emociones: Si como padres nos planteamos el objetivo que nuestros hijos sean capaces de autogestionarse emocionalmente, es imprescindible que nosotros seamos ejemplo de ello, gestionando pertinentemente nuestras propias emociones.


Para reflexionar y responder:

¿Cómo estoy gestionando mis emociones con mi pareja y con mis hijos?


mamá e hijo aprendizaje

9.-Ser predecibles y coherentes: ¿Conocemos a alguna persona que tiene una manera de relacionarse con nosotros muy cambiante? Estas personas a veces se muestran maleducadas y frías, y en otras ocasiones, se nos acercan de forma agradable, comunicativa y empática. ¿Verdad que nos dejan una sensación de impredecibilidad? Pues esto es lo que tenemos que evitar como figuras de apego de nuestros hijos. La anticipación, el mostrarnos predecibles y coherentes les ayudará mucho.


Para reflexionar y responder:

¿Qué situaciones no me permiten ser predecible y coherentes en la relación con mis hijos? ¿Qué puedo hacer ante ello?


10.-Mirada incondicional: Es la actitud que tenemos de no juzgar y de aceptar a nuestros hijos como realmente son. Los queremos por el “simple” hecho de que son nuestros hijos, no por lo que hacen o dejan de hacer.


Para reflexionar y responder:

¿Respeto y acepto a cada uno de mis hijos como son?






Ps. Gabriela Cárpena

Dirección de Desarrollo Personal / Colegio San José de Monterrico

Artículo "El poder del amor"

 

Adaptado de: Guerrero, R. (2020). Educar en el vínculo. Plataforma


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